La puerta abre. Cierra su cigarro fuerte y de la garganta le salen cicatrices. Rompe, entonces entona, preocupa la situación. El humo arde la atmósfera. Recorre las luces y grita. Canta la lagartija que se mueve como culebreando el sonido, tira su blusa, vuelca el traje y queda en pantaletas. Hot, la situación splot. Se mueve todo, todo gira. “Su vida no era más su vida, pero eso estaba okey”


4 Comments:
Visceral y fuerte son las palabras para definir el escrito... detrás de esas imagenes hay una busqueda espiritual interesante... en eso estamos muchos... aunque siempre considerando que el peso de la carne es alto y fuerte...saludos.. Claudio
Me gusta como escribes, mujer :)
ando de ocioso y de mirón opr los blogs, l ohago de vez en cuando.
y nada, me gustó mucho la entradaa :B
q tes bien, saludos :D
curioso resulta ver lo que deja el escrito: el primer comentario, en mi opinión, digno a lo derramado. el segundo por su parte, algo que deja ver un gusto.
El tercero a su vez, deplorable, y el mío no es nada más que un resumen de lo que nadie pidió resumir.
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